Quien planifica compras y producción no usa una previsión para conocer el futuro, sino para decidir hoy con un riesgo aceptable. Una sola cifra oculta precisamente la información más útil: qué probabilidad hay de que la demanda sea muy distinta.
Dos artículos, la misma previsión
Dos referencias pueden tener la misma demanda esperada y una incertidumbre muy diferente. La primera es estable y puede gestionarse con un stock reducido; la segunda es volátil y requiere más protección o un seguimiento más frecuente. Sin un intervalo de previsión, ambas situaciones parecen idénticas.
Del intervalo al inventario
Hacer explícita la incertidumbre permite relacionar de forma coherente:
- la demanda esperada y su variabilidad;
- el plazo de aprovisionamiento;
- el nivel de servicio objetivo;
- el stock de seguridad y el punto de pedido.
El resultado es un equilibrio más consciente entre el riesgo de rotura de stock y el capital inmovilizado.
El papel del planificador
El sistema propone; el planificador decide. Una buena interfaz muestra la previsión, su fiabilidad y la propuesta operativa, y ordena los casos por relevancia: así la atención se dirige a los artículos en los que una mala decisión cuesta más.


